Han pasado ya algunos días de la paliza electoral del domingo y los diferentes dictámenes de culpa de los analistas siguen llegando.
Algunos argumentan que la victoria se debe a que la oposición no logró presentar un frente unificado y por tanto la culpa recae sobre Samuel Doria Medina que dividió el voto de los opositores al MAS. Otros argumentan que la falta de propuestas de la oposición, es la verdadera culpable de la derrota tan contundente de la oposición. También se han escuchado argumentos que explican la derrota de la oposición apuntando a la cantidad de dinero invertido en la campaña por el partido en función de gobierno y la falta de recursos económicos de los opositores. Inclusive hay aquellos que argumentan que la culpa recae en el fraude y el uso del aparato estatal en la campaña a favor del MAS.
Sin duda, todo lo anterior es cierto de alguna manera. Efectivamente hubiese sido mejor un frente opositor unificado, no hubieron propuestas de la oposición, el MAS dispuso de ingentes cantidades de recursos, no solo económicos, sino y como comprobó el informe de la UE, de los recursos del Estado para su campaña. Pero aun así, lo anterior no explica la causa de la escala de la victoria del MAS; en otras palabras, su contundencia.
Peor si se considera que el gobierno viene de una gestión completamente deficiente en lo administrativo, plagada de corrupción, abuso de poder y violencia, en la cual no solo se violentaron los derechos humanos de las personas, sino que se violentó el Estado de Derecho en sí. Una Constitución impuesta de manera ilegal y arbitraria, una "nacionalización" que deja serias dudas sobre el futuro energético del país y el resurgimiento del Narcotráfico como motor de la economía. En fin, fueron cuatro años de conflictos sociales, regionales y diplomáticos que hubiesen tumbado a cualquier otro gobierno. Sin embargo, éste se fortalece.
¿Qué ocurrió?
¿Cómo puede una gestión tan nefasta y dañina, no solo mantenerse sino, florecer?
Creo que la explicación parte de lo siguiente, lo que ocurrió entre octubre de 2003 y diciembre de 2005 fue una revolución social. En la cual, la gran mayoría de los bolivianos encontraron SU representación en la persona de Evo Morales. Creo firmemente que lo que Evo logró fue permitir, que por primera vez en la historia de la república, las grandes mayorías se sientan plenamente identificadas, no solo con un liderazgo, que también sintieron por el de Víctor Paz y Barrientos en su momento, sino con la persona en sí.
Cuando las masas ven a Evo, no ven la gestión, sino y por primera vez, se ven a sí mismos y por disonancia cognoscitiva, Evo no puede equivocarse. En otras palabras, como ellos se ven reflejados en Evo Morales, si Evo se equivoca, por lógica consecuencia, se equivocan ellos. Por lo tanto, la gestión no puede ser deficiente y si lo es, no es culpa de Evo, no se violentó el estado de Derecho y si se hizo, no fue culpa de Evo, la Constitución es legal porque Evo dice que lo es, el problema del Narcotráfico es una fabricación de los medios de comunicación neoliberales, etc. Contra tal "razonamiento" no hay lógica que valga.
Ahora, esto solo es una parte del problema. De alguna manera esto explica el por qué la gente que lo apoyó en el 2005, lo sigue apoyando hoy. Pero, ¿Cómo se explica su crecimiento?
Grafico el crecimiento a continuación y en la próxima entrada, analizaremos el porqué del mismo.




1 comentario:
Excelente análisis querido Alejandro. Bienvenido al mundo bloguero.
Napo
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